La diatermia es una técnica terapéutica que utiliza corrientes eléctricas de alta frecuencia para tratar diversas lesiones y afecciones musculoesqueléticas. Este método se basa en la generación de calor profundo en los tejidos afectados, lo que contribuye a la recuperación y mejora de la movilidad. La energía generada por la diatermia penetra en los músculos, ligamentos y articulaciones, promoviendo la dilatación de los vasos sanguíneos y el aumento del flujo sanguíneo en la zona tratada.
El calor producido por la diatermia ayuda a relajar los músculos tensos y reducir la rigidez articular, facilitando así la movilidad. Además, este tratamiento favorece la eliminación de desechos metabólicos acumulados en los tejidos y acelera el proceso de curación al estimular la regeneración celular. La aplicación de diatermia también puede disminuir la inflamación y el dolor asociado con lesiones musculares y articulares, lo que contribuye a una recuperación más rápida y eficaz.
La terapia de diatermia se emplea comúnmente en la rehabilitación de esguinces, distensiones musculares, tendinitis y otras lesiones similares. Su uso es beneficioso para mejorar la funcionalidad y el bienestar general del paciente, ayudando a restablecer el rango de movimiento y la capacidad funcional de las áreas afectadas.